Rodeado por un parque totalmente reformado, este Club dispone de alojamientos cuya arquitectura es típica de Bretaña, con una gran piscina climatizada de 385m² y extensiones de césped para descansar sin hacer nada y tomar el sol. Cerca de allí, el visitante podrá disfrutar de múltiples actividades en la propia playa: tablavela, surf, bodyboard, kayak de mar, kitesurf, campo de golf de 18 hoyos, submarinismo o paseos por el mar en monocasco. Además, la riqueza natural, histórica y cultural del patrimonio de Bretaña también se vive en familia con la intensidad característica de los bretones.
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Arrendamiento |
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Restauración |